Carbonatación en botella. Con azúcar añadiendo el sirope botella por botella.

El embotellado puede ser una tarea muy tediosa, una de las tareas que menos disfruta cualquier cervecero casero, pero con el tiempo he ido reuniendo una serie de trucos y atajos que me han permitido desarrollar una metodología limpia, cómoda y sobre todo, bastante rápida.

Lo importante antes de acometer cualquier tarea en la BrewHouse es hacerse un diagrama de flujo mental, algo muy propio de la industria alimentaria. Es decir, qué vas a necesitar, en que orden y con qué condiciones de limpieza ha de estar cada uno de los elementos. Hagamos un ejercicio:

Necesito un fermentador, lleno de birra lista para embotellar y herméticamente cerrado, refrigerado a 2 grados. Así me evito que la birra se oxide, que la cerveza haga espuma y el turbio y el barro de levadura estarán más compactos, evitando arrastras turbideces…

Necesito botellas, limpias y desinfectadas, desinfectadas con anterioridad y cerradas con un tapón provisional para evitar que se contaminen. Yo uso los “Beer Savers”, porque son reutilizables y muy cómodos. Así me evito tener que limpiar las botellas en el momento, lo que me permite centrarme en una sola tarea cada vez, con menos riesgo de olvidos y equibocaciones. El tapón provisional me permite limpiarlas con anterioridad, y mantenerlas en condiciones higiénicas hasta el momento del uso.

Unas chapas limpias y desinfectadas, sumergidas en StarSan. Guantes de latex. Un espray con StarSan para repasar cualquier superficie. La chapadora.

Un espacio de trabajo limpio, las superficies horizontales desinfectadas con lejía, bandejas que contienen StarSan para apoyar todo lo que vaya a usar y entre en contacto con la cerveza o los materiales que vaya a emplear. Al tener todo limpio y desinfectado evitas poder contaminar el proceso de forma inadvertida si por ejemplo apoyas una botella en una mesa, después tocas el culo de la botella con una mano enguantada y por ultimo esa misma mano coloca la chapa. Nunca insistiré lo suficiente en lo cómodo que es tener preparada una bandeja llena de uno o dos dedos de StarSan para poder dejarlo todo apoyado en ella… limpiamente.

Como regla general, toca todo las menos veces posibles, haz las menos manipulaciones posibles, y en el orden más breve posible. Así reduces la posivilidad de realizar un gesto inadecuado y contaminar el proceso.

Un espacio despejado asignada para cada objeto. Las botellas vacías a un lado, otro para ir llenándolas y otro para dejarlas una vez llenas, libres de ningún otro utensilio. Cada cosa en un sitio, de ese sitio a la mano para su uso y de la mano vuelta a un espacio asignado. Así te evitas todas esas veces en las que tienes algo limpio en la mano, lo usas, ahora necesitas coger otra cosa, y no sabes donde dejarlo, o las botellas se te empiezan a acumular en el espacio de trabajo y ya no sabes donde dejarlas… y un largo etc de situaciones similares.

Y por ultimo, un tubo de embotellado con válvula en la punta, de esos que solo dejan salir la birra si lo presionas contra el fondo de la botella. El que invento algo tan simple y a vez elegante era un genio, ¡la de trabajo que ahorra y lo cómodo que es! La birra no se oxida, casi no hace espuma y encima es muy preciso y limpio. Llenas la botella hasta el cuello, y al sacar el tubo, el nivel baja y te queda un espacio de cabeza perfecto, es muy fácil de desmontar para limpiar ¡y solo cuesta 3 euros!

Yo lo tengo conectardo con un conector rápido de JG de 3/8 de modo que lo conecto directamente al entroque del grifo de salida del fermentador. También lo puedes hacer con un cubo de PP de 30 litros de los de siempre. Con mi fermentador Brew Bucket resulta muy cómoda la disposición del tubo, porque este queda inclinado en un angulo de 45 grados y puesto el fermentador encima del arcón congelador, no me toca agachar la espalda, lo que se agradece si vas a estar cerca de una hora embotellando y el tubo de embotellado libra perfectemente el borde del arcón, con lo que trabajar con el es muy limpio.

Por último el priming. Yo uso dextrosa, que diluyo en agua para formar un jarabe denso. Siempre mido el peso de dextrosa que añado, y el volumen de agua. Así siempre se que concentración tiene el jarabe. Normalmente lo hago en una proporción 2:1 Agua:Dextrosa, por lo que a la hora de carbonatar no tengo más que añadir el doble de de sirope que la cantidad en gramos que corresponda. Suponte que quiero porner 6gr/l y empleo botellines de 33cl. Corresponderían 2 gr por botella, lo que se traduce en añadir con jeringuilla 4ml de jarabe por botellín. Hacerlo así me permite conseguir una carbonatación muy homogénea por botella, y me permite embotellar directemente desde el fermentador, sin necesidad de verme obligado a hacer un trasiego para dejar atrás todo el turbio, cosa que sería necesaria si quisiera añadir todo el priming de una vez al todo el ferrnetador, en lugar  de hacerlo botella por botella.

Hacerlo una por una puede parecerte muy tedioso, pero en la práctica, me resulta más cómodo preparar el jarabe en un tarro de conserva, esterilizarlo y una vez las botellas estan limpias y desinfectadas, añadirles el priming correspondiente a todas de un tirón, usando un jeringuilla. Me ahorro limpiar un deposito para usarlo como cuba de priming y tambien me ahorro hacer un trasiego.

Lo hago en el momento, y una vez cebadas las botellas de cada caja, las voy llenando, les coloco la chapa y las chapo. Basicamente cojo caja, cojo una botella, agito para hacer espuma, abro tapón de goma, derramo SS, añado priming y cierro botella con tapón de goma. Así 24 veces.Y lo hago en serie para todas las cajas que voy a usar ese día. Una vez lo he hecho con todas, comienzo a embotellar. Cojo botella, quito tapón de goma, lleno de birra con mucho cuidado, para que no se derreme. Ten en cuenta que si se derrama algo del contenido de la botella, ya no sabes cuanto priming queda dentro y cuanto se ha salido, y la carbonatación ya no será homogenea. Coloco chapa en la boca de la botella y dejo en la mesa. Una vez llenas las 24, las chapo todas del tirón. Una vez hecha una caja, cojo otra caja y repito.

Una vez que te pones es en plan autómata. Caja por caja, coje botella, haz tarea, deja botella… una y otra vez. Un sola acción cada vez. Primero cebar. Luego llenar. Luego chapar. Luego otra caja…

Para 2 fermentadores de 26 litros que son unas 6 cajas, tardo entre hora y media y dos horas, en función de la marcha que me de, lo que me parece un buen tiempo. Puedes ver un video de como lo hago aqui.

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